jueves, 17 de abril de 2014

hoy no hay

     Este viernes doy descanso a los lectores. Muchos de ellos estarán en la playa, otros en las procesiones, y algunos viajando como locos por esos mundos, sin tiempo ni ganas para asomarse a este mirador. De modo que hoy no hay, como sucede con el periódico del 1 enero, o del Sábado Santo, que tampoco hay. De todos modos, viene bien un día de ayuno, un caer en la tentación del silencio, tan habitable, un apagar los teléfonos y los ordenadores, y que discurra el tiempo sin obstáculos. Un poco de nada es en ocasiones la mejor receta frente a los excedentes de todo tipo. Negarse uno también tiene su aquel. Y ya he dicho más de lo que debía, traicionando así mi verdadera intención. Cierro esta entrada inexistente con el poema más breve, de menos caracteres, que haya escrito nunca:

no ruido
no voces
no música
ni casi silencio
apenas
sólo tiempo
sin ruido
ni voces
ni casi momentos